Fortalecer con innovación tecnológica, la protección civil

El día 23 de junio de dos mil diecisiete, se publicaron en el Diario Oficial de la Federación, diversas adiciones a la Ley General de Protección Civil, las cuales consisten en: que se considere instalación vital a la unidad mínima de la infraestructura estratégica, la cual es indispensable para la provisión de bienes y servicios públicos, y cuya destrucción o inhabilitación es una amenaza en contra de la seguridad nacional y ocasionaría una afectación a la población.

El decreto también, plantea que las instituciones o particulares, de acuerdo a su posibilidad económica, incorporen innovaciones tecnológicas, digitales o virtuales, en la elaboración y difusión del Programa Interno de Protección Civil, así como para su vinculación con los Atlas de Riesgos. Esto es, hacer uso de las nuevas herramientas de innovación y tecnología, pues con ello se podrá lograr una verdadera gestión integral de riesgos, lo que permitirá reducir los efectos “de los fenómenos perturbadores”, además de fomentar una verdadera cultura de la protección civil. Con esto, se contribuirá a mejorar la resiliencia de la infraestructura y servicios públicos ante situaciones catastróficas.

Por ultimó también impone la obligación de las entidades de la federación promoverán en el ámbito de su competencia, que el Atlas Nacional de Riesgos sea de fácil acceso a la población, procurando que su elaboración siga las directrices del CENAPRED.

Por ello, con el propósito de que en nuestra entidad federativa tengamos un marco jurídico adecuado, vigente, acorde a las disposiciones federales, y que sea una verdadera herramienta para las autoridades, el día miércoles, pondré a consideración del Congreso del Estado una iniciativa de reforma a la Ley del Sistema Estatal de Protección Civil.

En la iniciativa propondré incluir; la obligación de considerar instalación vital a la unidad mínima de la infraestructura estratégica, la cual es, es indispensable para la provisión de bienes y servicios públicos, y cuya destrucción o inhabilitación es una amenaza en contra de la seguridad nacional y ocasionaría una afectación a la población; que las instituciones o particulares, de acuerdo a su posibilidad económica, incorporen innovaciones tecnológicas, digitales o virtuales, en la elaboración y difusión del Programa Interno de Protección Civil, así como para su vinculación con los Atlas de Riesgos; establecer como obligación del Ejecutivo del Estado a través de las Dependencias y Entidades competentes en materia de protección civil, promover en el ámbito de su competencia, que el Atlas Nacional de Riesgos sea de fácil acceso a la población.

Sin duda la reforma fortalecerá con el uso de la tecnología, los mecanismos que nos permitan responder a las necesidades y demandas planteadas por la sociedad, ante la inminencia o consumación de un desastre que ponga en situación de riesgo la vida, los bienes y el entorno de sus miembros.

Información del autor

Pablo Fernandez del Campo

Poblano, padre de familia, maratonista, abogado, contador público y maestro en políticas públicas.

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