PRI… Año cero

El escenario que enfrentamos nos obliga a dejar las máscaras.

Dice un recurrente dicho popular que prometer no empobrece, cumplir es lo que aniquila. Una expresión hilarante, pero cierta. Un enunciado que, desafortunadamente, es aplicable hoy en mi partido: el Revolucionario Institucional.

Nos cansamos de prometer, de ofrecer castillos en el aire, de construir puentes donde no existían ríos… De hacer de la política, como dice el politólogo Max Weber, un ejercicio de gozo en el poder.

Los últimos resultados electorales nos colocan en una posición poco halagüeña. Hoy, hablar del PRI es hablar de impunidad, de abandono, de corrupción. Muchos de los militantes que decidieron permanecer en el instituto se mantienen escondidos y agazapados. No es para menos: una buena parte de nuestros representantes gubernamentales cometieron excesos imperdonables a la luz del poder.

Nunca entendimos los tiempos modernos y hoy, con 90 años de historia, transformamos nuestra institución en un gigante viejo y rancio, sin capacidad de reacción y sumergido en la incertidumbre.

Pedir que nos echen la culpa por el progreso del país es retórica pura. Parece que seguimos estancados en el pasado con la esperanza de que la gente recuerde nuestras glorias. Una pena.

Como priísta, como ex presidente de un partido agonizante, considero que debemos despertar de nuestro quimérico cuento. No podemos escudarnos en los logros del pasado porque no hemos atendido aún nuestro presente. Hoy nos toca pedir disculpas sentidas a la sociedad y a los propios priístas por nuestros desenfrenos, por nuestra codicia, por nuestra sumisión como opositores, por fallarle a millones de mexicanos.

Es cierto, ni todos los priístas somos castos ni todos los priístas somos impúdicos, pero todos debemos someternos al juicio de este momento histórico.

Estamos parados en una cómoda zona de confort y en la inmovilidad. Si queremos que el PRI recupere su dignidad necesitamos que los beneficiarios del poder, que fueron muchos, den la cara por su partido.

Es urgente que defiendan, que propongan, que convoquen, siempre en el marco de la humildad y sin vedetismos: primero la institución, después los intereses personales.

El escenario que enfrentamos nos obliga a dejar las máscaras, a desnudarnos de cuerpo completo para sentir un poco de pudor y de vergüenza. Si no lo hacemos estaremos condenados a quedarnos en los terrenos del engaño y la simulación.

Que no nos quepa duda, debemos regresar las manecillas del reloj y comenzar de nuevo. 2020 debe ser el punto de partida para el Revolucionario Institucional: el año cero para caminar despacio, sin prisas, sólo de esa manera podremos avanzar… Un paso a la vez.

Merino ganó el debate

Ken Follet en su novela Los Pilares de la Tierra afirma que cualquiera pueda formar parte de una pelea, pero el hombre inteligente sabe mantenerse lejos de ellas. Mientras que en el debate del pasado domingo, los otros dos candidatos, se dedicaron a la confrontación, la descalificación y la ofensa, Jiménez Merino se dedicó a explicar sus propuestas y a mostrarse como un hombre sensato, prudente y propositivo. Incluso esta actitud le valió que en varias ocasiones ambos manifestaran estar a favor de sus propuestas.

Vimos mucha polémica, entre un técnico, poco aterrizado y otro que habla con la soberbia de quien no tiene argumentos, solo descalificaciones. “Entre fichitas y que no son de fiar” centraron su participación, mientras Jiménez Merino se concentró en lo suyo que era conectar con la audiencia, haciendo un llamado a cancelar odios y rencores y llevar a los poblanos a un nuevo comienzo.

Hubo momentos en que los otros hicieron ver el debate como un reality show de pleitos y descalificaciones, incluso llegando al extremo de proponer cambiar sus propiedades, como si de aviso clasificado se tratara.

Jiménez Merino por su parte, no se enganchó en esta dinámica y se abocó a compartir sus propuestas combinadas con su experiencia y su trayectoria de vida. Lo que ha distinguido su campaña es recorrer el territorio, el zurco, la plaza. Él visita los municipios, los camina saludando y escuchando a las personas para con sus comentarios ir enriqueciendo su propuesta. Las grandes concentraciones y los acarreos no son su estrategia. Dentro de sus principales fortalezas destacan su trayectoria de más de 27 años de experiencia pública y profesional, lo que le permite conocer el Estado y sus problemas en su totalidad que se combina con su sensibilidad y honestidad.

El es un convencido de que a a mayor seguridad, mayor inversión y a mayor inversión, más y mejores empleos. Por eso propone que nadie esté por encima de la ley, así como la Creación de la Fiscalía de delitos contra la mujer, encabezada por una mujer, apoyo de refugios para mujeres victimas de violencia, transporte seguro y policías encubiertos para hacer frente a la delincuencia. Esto junto con una estrecha coordinación con la Guardia Nacional y la aplicación de exámenes de confianza, donde él sería el primero en someterse a dicha prueba. Destaca de manera especial su propuesta de crear fuentes de empleo y producción en las zonas que han sido afectadas por el robo de combustible.

Por su parte, en materia de empleo y desarrollo regional su prioridad se basa en el fomento a la producción en el campo, turismo, gastronomía y agua. Destinar presupuesto y servicios a todas las regiones del Estado y no como actualmente que se destinan 75 de cada 100 pesos a 16 municipios del Estado y de manera especial la creación de un Consejo Asesor del Gobernador, formado por empresarios de donde salga la estrategia consensada de promoción de la actividad económica, así como el impulso al aeropuerto de Puebla como un centro nodal de distribución.

Por lo que se refiere a sectores vulnerables como atención a indígenas y migrantes, garantiza recursos efectivos, así como el fortalecimiento de las universidades interculturales y la implementación de doctores y abogados bilingües. Mención especial merece el Programa Mujer Segura que busca apoyar económicamente a las mujeres de manera bimestral para compensar los apoyos que han dejado de recibir a través de Prospera y de las instancias infantiles. Destaca la creación de las Secretarías del Migrante y de la Mujer. Otro tema importante es la multiplicación de las remesas, que busca apoyar con presupuesto público a las comunidades de los migrantes.

En materia de medio ambiente propone la recuperación de bosques, de aguas residuales, así como detener presión al subsuelo y la tecnificación de riego.

Finalmente destaca su llamado a la concordia y pacificación, haciéndose ver como un líder que con discreción, prudencia y mano firme busca un nuevo comienzo para Puebla. Es un convencido de que no podemos permitir que la confrontación nos gobierne, se trata de trabajar juntos por Puebla.

Jiménez Merino a favor de la ética y transparencia

Este lunes Alberto Jiménez Merino firmó un manifiesto a favor del cumplimiento del Código de Ética Partidaria. Con esta firma, da el ejemplo y se pone al frente de un tema fundamental para los poblanos como es el de la ética y la transparencia. Para los que conocemos al candidato, su congruencia entre el decir y el hacer ha sido una práctica a lo largo de su vida pública, es decir es una persona congruente además de su experiencia, sensibilidad y capacidad profesional.

En este manifiesto él se obliga al cumplimiento del Código de Ética Partidaria del Partido Revolucionario Institucional, conforme a los siguientes principios éticos: legalidad, lealtad, honestidad, imparcialidad, transparencia, rendición de cuentas, congruencia y responsabilidad.

Este Código es el resultado de la XXII asamblea, que establece la conducta que debemos observar los militantes y de manera particular los candidatos y gobernantes emanados del partido.

Derivado de lo anterior,  Jiménez Merino se compromete a:

  • Hacer cumplir el Código de Ética Partidaria y la Declaración de Principios, el Programa de Acción y los Estatutos que rigen al Partido Revolucionario Institucional, en el desempeño de la candidatura, con un alto sentido de dedicación al servicio de los intereses del pueblo.
  • La estricta observancia de la ley, así como probidad en sus actos.
  • Tener siempre lealtad con México, con la República, y con los valores y reivindicaciones de los Poblanos.
  • Reconocer que la ética pública es fundamental para formar la conciencia en las y los priistas, fortalecer nuestras convicciones, mejorar la conducta individual y colectiva, así como capacitarnos para servir mejor a la sociedad.
  • Reconocer que la ética pública es un conjunto de principios y valores que nos obligan a observar una conducta honesta, íntegra y congruente con las instituciones democráticas del Estado mexicano y es aplicable a todas las personas vinculadas a las actividades públicas.
  • La obligación de presentar la Declaración patrimonial, declaración por posibles conflictos de intereses y la declaración fiscal correspondiente al último ejercicio que haya sido presentada ante el Servicio de Administración Tributaria y someterse a las pruebas de integridad y confianza necesarias.

Por todo ello, queda clara la posición contundente a favor de un tema sensible, actual y que demuestra el carácter, la esencia y el talante de este poblano que quiere ser Gobernador. Los valores y principios son fundamentales para ejercer un liderazgo efectivo y eficiente como el que hoy Puebla necesita para un Nuevo Comienzo.

Luis Donaldo Colosio, referente del PRI actual

El 23 de marzo fue el aniversario luctuoso de Luis Donaldo Colosio Murrieta, quien fuera político y economista, miembro del Partido Revolucionario Institucional (PRI). Se desempeñó como diputado, senador, presidente del partido y titular de la Secretaría de Desarrollo Social de México.

Su trayectoria sobresalió cuando, el 28 de noviembre de 1993, fue postulado como candidato a la Presidencia de México.

Él fue el primero en dar un mensaje que, en ese tiempo, no era bien visto en el interior del partido, pero que era una realidad en nuestro país. Y que, tal vez, eso lo costó la vida. Él habló de un México agraviado y en crisis, con hambre y con profundas diferencias sociales, pero con la esperanza de transformaciones.

“¡México no quiere aventuras políticas! ¡México no quiere saltos al vacío! ¡México no quiere retrocesos a esquemas que ya estuvieron en el poder y probaron ser ineficaces! ¡México quiere democracia, pero rechaza su perversión: la demagogia!”.

“Veo un México con hambre y con sed de justicia. Un México de gente agraviada por las distorsiones que imponen a la ley quienes deberían de servirla. De mujeres y hombres afligidos por abuso de las autoridades o por la arrogancia de las oficinas gubernamentales”.

“Veo a un México convencido de que ésta es la hora de las respuestas; un México que exige soluciones. Los problemas que enfrentamos los podemos superar”.

“Empecemos por afirmar nuestra identidad, nuestro orgullo militante y afirmemos nuestra independencia del gobierno”.

Se puede decir que el discurso es su legado para este nuevo PRI. Luis Donaldo Colosio –como escribió nuestra dirigente, Claudia Ruiz Massieu– simbolizó una forma de hacer política que hoy extrañamos y que –me atrevo a decir– necesitamos, urgentemente, poner en práctica.

Todos los militantes del Partido Revolucionario Institucional debemos volver a nuestro proyecto revolucionario y a la defensa de los principios de libertad, democracia, justicia social y soberanía. Dejemos a un lado las palabras y enfoquémonos en las acciones concretas que atiendan las necesidades de la gente.

Retomando la idea de Ruiz Massieu, modifiquemos nuestro rumbo y sirvamos a México. Es momento de que, después de 25 años, la memoria de Colosio vuelva a vivir en los programas de nuestro partido y en nuestras propuestas de gobierno.

Los ideales de Luis Donaldo ofrecen las claves y las pistas para alcanzar los objetivos de un partido moderno, justo como lo mencionó el secretario general del PRI, Arturo Zamora: “Colosio es un referente moral, político e intelectual que nos ofrece las claves y las pistas para alcanzar nuestros objetivos de un partido moderno y a tono con el Siglo XXI”.

Por ello, nuestro compromiso, en su memoria, es creer, participar y construir nuevos horizontes para México. Los priistas creemos en el cambio con responsabilidad.

“El gran reclamo de México es la democracia. El país quiere ejercerla a cabalidad. México exige, nosotros responderemos”.

La crisis y el reto del PRI en Puebla

La ética partidaria nuestra principal bandera.

¿Cuál es la realidad que vive el PRI hoy en Puebla?

El PRI en Puebla tiene dos grandes retos. El primero de ellos, es generar condiciones de unidad para que los militantes nos sintamos orgullosos y así, los que decidamos seguir haciendo política desde el PRI, lo hagamos con la convicción y el deseo de ser una alternativa, que busca ganarse la confianza de los ciudadanos para servir y generar oportunidades de justicia social. El segundo es ser una oposición que represente la voz de todos aquellos que sienten exclusión o agravio por las decisiones del gobierno. Esto mediante el análisis, la denuncia, los contrapesos en la agenda pública y la propuesta de alternativas correctivas y de mejora.

¿Al día de hoy se cumplen estos dos objetivos?

Estamos frente a varios grupos dentro del PRI que son diferentes entre ellos y pareciera que buscan un interés que es contrario a la unidad que se requiere. Es decir, como si los incentivos están fuera y poco importa preservar el interés superior del partido y de su militancia. Hay un grupo que abiertamente participa con el gobierno, o con candidatos de otros partidos justificando estar representando al PRI. Hay otro grupo que detenta la representación partidista y poco hace por convocar e incentivar a la militancia y hay otro grupo que pretende hacer política desde el privilegio y la exclusión. Por su parte, miles y miles de militantes que están a la deriva y que esperan liderazgos que los orienten, organicen y proyecten, antes de que lo sigan haciendo los demás partidos, especialmente MORENA.

Es momento de definiciones dentro del PRI y de que con toda claridad se sienten las bases para que se le dé cause a la militancia auténtica y se dejé de privilegiar el chantaje y la presión que ejercen quienes estando con otros partidos o condicionando su apoyo a nuestro partido y sus candidatos, sacan ventaja política a costa de la división y desmantelamiento del PRI.

Es una cuestión de ética, pero también de mano firme por parte de la dirigencia. Los que seamos, pocos o muchos, pero con lealtad probada al partido y al momento que vive.

Tenemos en la persona de Alberto Jiménez Merino un candidato a la gubernatura del estado. Fue la decisión y la debemos de apoyar. Pero tenemos que ser conscientes de que lo que nos estamos jugando es la cohesión del partido para tener mejores oportunidades en el mediano y en el corto plazo. ¿Están dispuestos Jiménez Merino y su grupo cercano, la dirigencia y los liderazgos de los diferentes grupos del PRI  a actuar con altura de miras, inteligencia y mucha generosidad para sentar las bases de una regeneración del partido en el estado?

Es momento de leernos la cartilla y que nos quede claro que el actuar de todos los priístas tiene que ser con un profundo sentido de ética partidista, es decir con un ejercicio de reflexión interna que saque lo mejor de nosotros y nos permita compartirlo con los demás. Esta es una gran área de oportunidad que nos permitirá estar preparados para las siguientes contiendas. Trabajo intenso al interior, ganar la confianza de los ciudadanos y propuestas viables y creíbles donde seamos gobierno.

En la XXII Asamblea Nacional, La Mesa Nacional Temática de Rendición de Cuentas y Ética respondió a una preocupación sentida de la militancia y a una legítima exigencia ciudadana: ¿Cómo construimos la nueva relación del Partido con el poder y con la ciudadanía, bajo principios de honestidad, transparencia y rendición de cuentas?

Los partidos políticos debemos regirnos por parámetros de transparencia y rendición de cuentas, que entrañen una concepción ética del servicio público y el rechazo a la ilegalidad y a la corrupción; Por ello, aprobamos un nuevo Código de Ética Partidaria, dándole preminencia como instrumento complementario de los Documentos Básicos, otorgándole la fuerza necesaria para que sus disposiciones sean observadas sin excepción por todos y todas quienes constituimos nuestro Partido. Así, se aprobó el establecimiento de un marco de principios y obligaciones éticas para la militancia priista, haciendo énfasis a los valores de lealtad, honestidad, responsabilidad, imparcialidad, transparencia, rendición de cuentas y congruencia que deben prevalecer en toda conducta practicada por quienes integren nuestro Partido. 

Asimismo, los priistas resolvimos modificar la normatividad de nuestro Partido para generar un inédito sistema ético de rendición de cuentas y de responsabilidades partidarias, a efecto de que nuestra militancia y quienes sirven en la función pública que emerjan del Partido, puedan ser sujetos de investigación por una Comisión Ética, ante conductas desleales en perjuicio de la sociedad.  Por eso, mantenemos la voluntad de prevenir, detectar, sancionar y erradicar las prácticas corruptas en el desempeño de cargos públicos y en las actividades relacionadas con los miembros del Partido.

90 años del PRI

Este día, 4 de marzo de 2019, celebramos los 90 años del Partido Revolucionario Institucional (PRI). Es una gran ocasión para agradecer a los militantes y simpatizantes su lealtad y compromiso con nuestro partido.

A lo largo de estos 90 años, hemos tenido una vida activa sirviendo a nuestro país, fuimos creadores de instituciones que han sido básicas para que la sociedad mejorara su nivel de vida. En estos años, hemos sido la primera fuerza política, pero también hemos sido –como ahora– un partido de oposición.

En estas nueve décadas, el PRI –al igual que otros organismos políticos– ha enfrentado una serie de altibajos, pero al mismo tiempo ha demostrado la capacidad que tiene para organizarse, para gobernar e impulsar proyectos que conducen al país por la senda del progreso.

En el marco de esta celebración, es una gran ocasión para mirar hacia el futuro y empezar a definir juntos cuál es el partido que queremos construir y cuál es partido que queremos para mejorar a México.

Es momento de tomar la decisión de mejorarnos y fortalecernos, de fondo. De crear y dirigir nuestro proceso de renovación. De generar propuestas que nos permitan retomar la confianza de los mexicanos.

Actualmente, nuestro país y estado necesita, en la oposición, un partido fuerte. Debemos generar equilibrios y contrapesos, pues ante un escenario de tanta incertidumbre como el que estamos atravesando, la ciudadanía –especialmente la poblana– busca certezas y el PRI, por nueve décadas, se las ha brindado.

Como integrante del Partido Revolucionario Institucional, comparto la manera de pensar de nuestra dirigente, Claudia Ruiz Massieu: “es momento de hacer las cosas diferentes, es tiempo de hacer las cosas mejor. Es tiempo de echarnos para adelante, es tiempo para los que no se rajan. Estos son tiempos para los que tienen la garra de salir adelante y conquistar el futuro”.

Nos comprometemos a volver a nuestras bases, a ser un partido abierto, que sale a los estados, a las calles a escuchar el sentir del priismo; a no tomar decisiones sin tomarlos en cuenta. Nos comprometemos a devolverle el partido a la militancia para que sea ella quien tome las decisiones y defina el rumbo del partido y del país.

Estamos entrando en una etapa en la que debemos formar un partido de ciudadanos que exijan un lugar, donde la militancia deba ser parte de la toma de decisiones.

Como priistas, todos juntos, definamos lo que queremos y cómo lo haremos.

Daremos garantía a las y los ciudadanos de que habrá participación, suelo parejo, para brindar un mejor desempeño a nivel municipal, estatal y nacional.

Las bases y la militancia deben ser lo más importante para el Partido Revolucionario Institucional.

Queremos y seguiremos vigentes, empíricos, eficientes, actuantes y combatientes.

Guardia Nacional, una realidad

Tiene que dar garantía de respeto a los derechos humanos.

Después de días de análisis, de prolongadas jornadas de negociación, ahora sí se conformó –en la unidad, con diálogo y consenso– la Guardia Nacional.

Nuestro país tendrá ese cuerpo con mando civil destinado a prevenir y combatir los delitos. Ahora, corresponderá al ejecutivo disminuir, poco a poco, los índices de violencia extremadamente altos.

Algunos medios de comunicación publicaron que el Partido Revolucionario Institucional (PRI) estaba divido con respecto al tema. El Consenso, el diálogo y el debate interno fue lo que prevaleció. Hoy el PRI debe apostar por la libertad de criterio y opinión ante cualquier circunstancia.

Desde el inicio, nuestra posición siempre fue a favor de la existencia de la Guardia Nacional, que esté bajo un régimen operativo, orgánico y disciplinario, y que sea compatible con el estado democrático, por lo que debe ser civil y no militar; asimismo, tiene que dar garantía de respeto a los derechos humanos, al sistema federal, al estado constitucional y a cumplir con la convencionalidad.

El PRI planteó una ruta para escuchar a la sociedad civil y mejorar, así, el proyecto. Como dice la presidenta del CEN del PRI, Claudia Ruiz Massieu, “se trata de asumir la obligación de plantear alternativas y soluciones”.

La gran lección que nos deja la aprobación de la Guardia Nacional, es que siempre será mejor crear consensos y construir acuerdos, privilegiando el convencer, por encima del imponer. De esta manera, los productos legislativos tendrán una legitimidad reforzada.

Ese logro histórico merece reconocer la voluntad política de todos los grupos. La Guardia Nacional es resultado de la búsqueda común de soluciones que coadyuven en la solución del problema de inseguridad que aqueja al país que, tan sólo en enero de este año sumó 2 mil 853 víctimas de homicidio doloso; 79 al día, en promedio.

Sabemos que la seguridad del país demanda un cambio profundo en las instituciones de justicia, demanda responsabilidad y valor. Queda el voto de confianza para que la Guardia Nacional en nuestro país genere confianza y seguridad. ¡Por el bien de todos, que así sea!

Bolsas de plástico

Las bolsas de plástico fueron introducidas en 1970 y, rápidamente, se hicieron muy populares, especialmente a través de su distribución gratuita en supermercados y otras tiendas.

Éstas son objetos cotidianos utilizados para trasladar o guardar productos; el plástico es frecuente en nuestras vidas, hay por todos lados, abundan y más, me atrevo a decir, en nuestras casas, pues son una de las formas más comunes de acondicionamiento de la basura doméstica.

Admitamos que son un invento muy práctico, pero también son, lamentablemente, una fuente importante de desperdicio y contaminación en nuestro planeta. Están hechas de etileno, un subproducto del petróleo o del gas natural.

Las bolsas plásticas plantean riesgos para la salud de las poblaciones humanas. Y no sólo es en tierra, han contribuido, en gran medida, a una enorme cantidad de desechos de plástico encontrados en los mares y océanos.

El promedio de uso de una bolsa plástica es alrededor de 12 minutos y el impacto ambiental que se genera en el planeta alcanza los mil años, tiempo que tarda una sola bolsa para desintegrarse por completo, esto representa un terrible problema para el planeta, puesto que no nos alcanzarían los años para destruir las 97 mil toneladas de residuos que se producen cada año.

Está claro que hay un problema muy grave con las bolsas de plástico, y para eliminar o disminuir este problema, en Puebla ya buscan sancionar su uso: el ayuntamiento capitalino presentó una propuesta para modificar la Ley para la Prevención y Gestión Integral de los Residuos Sólidos Urbanos para incluir sanciones y términos que promuevan la reducción del uso de plástico, bolsas y popotes, fundamentalmente, aunque tampoco se descartaron materiales como el unicel. Y en el Congreso local se plantea transitar a un modelo punitivo para aplicarlo en todo el estado.

Sin embargo, no hay que dejar todo a la acción política, como ciudadanos podemos ayudar a disminuir en gran medida el uso del plástico:

  – Informémonos sobre cómo las bolsas de plástico afectan el mundo, a la salud humana y animal.

  – Usemos bolsas de compras reutilizables.

– Si tenemos bolsas de plástico en casa, volvamos a utilizarlas todo el tiempo que podamos.

  – Rechacemos las bolsas de plástico en el mostrador de caja y recordemos llevar siempre nuestra bolsa reutilizable –o reutilizar una bolsa de plástico–.

Nueva etapa para el PRI

Este fin de semana, se cerró un ciclo y culminó un gobierno. Los priistas tuvimos un resultado adverso y doloroso que nos ha hecho reflexionar sobre nuestros errores y sobre las cosas que no pudimos lograr.

Los militantes del Partido Revolucionario Institucional reconocemos que aún quedan pendientes por atender, tanto externa como internamente; y ahora, como nuevo contrapeso, seguiremos trabajando para recuperar la confianza de la gente y construir un mejor país.

Sabemos que en algunos todavía hay tristeza, e incluso enojo, pero si algo sabemos hacer los priistas es reinventarnos para poder seguir sirviendo a la gente. El desafío es pasar de las palabras a las acciones. Debemos retomar el camino y hacer las cosas de la forma en que las sabemos hacer: renovándonos para volver a ocupar nuestro lugar, retomando nuestro papel como la voz de la certidumbre y la experiencia.

Juntos construiremos el PRI del siglo XXI, un partido que sepa mantener las alianzas con nuestra gente y que, al mismo tiempo, sepa construir nuevos puentes con la ciudadanía. Es momento de convocar y contribuir con trabajo y esfuerzo en el fortalecimiento del partido que es de mayor historia y mérito en la construcción de México.

Retomando las palabras de Claudia Ruiz Massieu, presidenta del Comité Ejecutivo Nacional (CEN) del PRI, esto será crucial, seremos un contrapeso efectivo: propondremos alternativas que beneficien al país y no dejaremos de señalar con firmeza los errores, las ocurrencias y los excesos de los oficialismos.

Pero para que ello sea eficiente y eficaz, como lo he venido diciendo, necesitamos reencontrarnos primero con la militancia y luego con la gente. No empezaremos de cero, contamos con la fuerza de nuestros gobernadores, de nuestros legisladores y de nuestros gobiernos locales, a quienes les corresponderá hablar con resultados.

Es cierto que queremos que nuestro partido vuelva a ser el partido mayoritario de México; sin embargo, necesitamos cambiar lo que no nos gusta y hacer que permanezca lo que nos llena de orgullo. Nadie sobra en este esfuerzo, todos tenemos una gran tarea por delante.

En esta etapa de transformación, la militancia estará en el centro para que la voz suene fuerte y clara en las decisiones importantes de nuestro país. Si queremos un país con mayores oportunidades y con menos desigualdades, hagamos un partido más abierto, más cercano y más democrático.

Nuestro partido aún tiene mucho por aportar en beneficio de todos los mexicanos. Sin duda, habrá momentos difíciles, pero serán más las oportunidades para cambiar, para mejorar.

La ruta ya está trazada, ahora toca recorrerla. El PRI es un partido que siempre ha estado a la altura del México de todos y en este momento histórico, los priistas lo volveremos a demostrar.

Diversidad y pluralidad

En una sociedad, hombres y mujeres tienen formas particulares de vivir y expresarse, tienen gustos, ideologías y costumbres diferentes y pertenecen a uno o más grupos. La pluralidad se refiere a la existencia de esa variedad de características y factores dentro del grupo social. La diversidad, por su parte, hace referencia a las diferencias entre las personas en cuanto a su etnia, orientación sexual, raza, origen, lengua, religión, opinión y género, entre otros aspectos de la identidad de cada persona.

La pluralidad y diversidad favorece la convivencia, aunque en ocasiones, estas diferencias en vez de ser tomadas como oportunidades para enriquecer nuestras relaciones interpersonales, son motivo de disgusto, intolerancia, conflicto, violencia y, en los casos más extremos, son motivo de grandes violaciones a los derechos humanos.

La construcción de paz requiere la garantía de los derechos fundamentales de las personas en un contexto que valore la tolerancia y el respeto por la pluralidad y la diversidad.

Actualmente, en los tiempos constitucionales que corren y como adelanto del porvenir político y gubernamental del país, el tema de pluralidad y diversidad debe estar en el horizonte. La existencia de un sistema político diverso e institucionalmente sólido es una de las condiciones para que la democracia funcione adecuadamente.

En el caso del Partido Revolucionario Institucional, el PRI es un instituto político conformado por la pluralidad y la diversidad; por millones de mujeres y hombres –tanto servidores públicos como militantes– que trabajan día con día y que comulgan con nuestras causas, nuestra visión, nuestros principios y valores.

Los militantes y servidores públicos priistas trabajamos con miras y con ganas de fortalecer al partido, de salir al encuentro de la ciudadanía y volver a ganar su confianza. Trabajamos con seriedad para satisfacer las necesidades de la población, para construir y lograr acuerdos políticos. Trabajamos para hacer grande a México.

En estos tiempos, hay una militancia real que está comprometida con el partido y con su renovación. Los militantes actuales hemos dado, en lo interno, un paso adelante: ser un partido más abierto, más horizontal, más democrático, que comunique diferente.

Hoy por hoy, nuestra militancia cambió porque la ciudadanía cambió. Hoy por hoy, somos un partido más de ciudadanos que de masas. Hoy por hoy, somos un partido más incluyente, tomando en cuenta la diversidad y la pluralidad. Hoy por hoy, somos un partido más participativo, más exigente.