Sociedad fuerte y unida

Lo que hemos vivido los mexicanos los últimos días ha demostrado la capacidad de reacción ante la adversidad que somos capaces de llevar a cabo en una situación límite.

Voluntarios, brigadistas, socorristas, mujeres, jóvenes, universitarios, choferes, amas de casa, ciudadanos de todas las trincheras, medios de comunicación han tenido una actitud de cooperación y participación que describe literalmente la solidaridad que tiende la mano sin buscar más recompensa que la de ayudar al prójimo. Esta conducta es digna de agradecimiento y reconocimiento pues cuando se ejerce, es la que mantiene viva a una sociedad.

Desde los primeros minutos posteriores al sismo del pasado 19 de septiembre las acciones de rescate y de ayuda comenzaron a fluir. Desde ese momento por toda la ciudad se ve gente en movimiento buscando cómo y dónde ayudar. Los centros de acopio comenzaron a ser insuficientes por la cantidad de víveres que se hacían llegar de muchas formas. Es tal la cantidad de voluntarios que desean participar que en casos como el de la Cruz Roja se proporcionaron fichas para organizar de mejor forma la logística para estos fines. Los supermercados y las farmacias han estado abarrotados por miles de poblanos que desean aportar lo que está a su alcance para apoyar a quienes más lo necesitan debido a las consecuencias del sismo.

Dentro de los daños más severos están la lamentable pérdida humana de casi 50 personas, más de 12 mil viviendas afectadas, así como una cantidad importante de inmuebles históricos, iglesias y escuelas.

Ahora comienza el proceso de reconstrucción que será el que más tiempo lleve, pues tiene que pasar por la coordinación entre damnificados, autoridades y la misma sociedad civil. Esta seguirá siendo una gran área de oportunidad para trabajar de la mano y en unidad, sin distingos de ningún tipo. La comunicación entre autoridades y sociedad serán indispensables para actuar de manera eficiente y atinada.

Algunas de las lecciones que sobresalen de lo vivido son las siguientes:

  • Las personas en acción son la palanca más poderosa que tiene la sociedad para su transformación.
  • Los jóvenes han jugado un papel protagónico en esta experiencia. Han ejercido participación y liderazgo ¡Es necesario que lo sigan haciendo!.
  • Las redes sociales son un excelente medio de comunicación utilizadas de manera racional.
  • La malinformación y rumores debe ser evitada sobre todo en redes sociales.
  • Los políticos tenemos que actuar como ciudadanos en este tipo de tragedias. Sin protagonismo y con respeto y empatía a lo que se vive.
  • El entusiasmo, las ganas y la solidaridad tienen que ejercerse de manera permanente y no sólo en momento de crisis o dificultad.

Me parece indispensable que la participación y solidaridad que se logra en este tipo de experiencias continúe en todo momento y en todos los ámbitos de la vida pública pues es la forma más eficiente de equilibrar las decisiones y acciones que se toman desde los gobiernos.

Que la fuerza y la unidad lograda en estos momentos permanezcan en la sociedad hoy y siempre, es lo menos que podemos conservar de estas experiencias. #FuerzaMéxico #FuerzaPuebla.

 

christian ayala apoyemos una nueva esperanza

Difundamos la labor de Christian Ayala por los niños con cáncer

Los mexicanos siempre nos hemos caracterizado por ser una sociedad solidaria, que encuentra la forma de tenderle la mano a quien más lo necesita. En ese contexto, no tengo la menor duda de que con la debida difusión y promoción, los esfuerzos individuales por ayudar a los más desprotegidos siempre encontrarán eco entre los integrantes de la sociedad.

Por ello, es que al conocer del trabajo realizado por el nadador Christian Ayala y la organización Una Nueva Esperanza a favor de los niños de bajos recursos que padecen cáncer, he decidido presentar ante el Congreso del Estado una iniciativa para exhortar al Gobernador de Puebla, Antonio Gali Fayad y al propio Poder Legislativo de la entidad para que en la medida de sus posibilidades y a través de sus órganos de difusión, divulguen que los recursos recolectados por el nadador poblano, en el cruce alrededor de la isla de Manhattan en los Estados Unidos, que se llevará a cabo el 20 de agosto del año en curso, se destinarán a favor de los niños que sufren de esta enfermedad y que no se persigue ningún tipo lucro.

Sin duda, este es un excelente momento para apoyar causas como la de Christian Ayala quien a lo largo de mucho tiempo ha realizado importantes hazañas en el deporte, siempre persiguiendo el objetivo de ayudar a miembros de la sociedad que se enfrentan a situaciones verdaderamente lamentables y que necesitan de esa mano de ayuda más que nadie.

Por eso, como sociedad nos debemos unir para que entre las organizaciones, los ciudadanos, las autoridades, las instituciones educativas, entre otros, podamos difundir estas acciones que intentan recaudar la mayor cantidad de fondos posibles con la única y valiosa intención de ayudar a quien más lo está necesitando.

Es importante decir que la organización Una Nueva Esperanza se distingue por no perseguir fines de lucro y que con sus actos favorece las condiciones socioeconómicas de los niños y jóvenes de escasos recursos diagnosticados con cáncer que no tienen seguridad social. A este invaluable trabajo se ha sumado Christian Ayala quien dona todo su esfuerzo, tiempo y recursos para impulsar una causa en la que toda la sociedad nos debemos involucrar de manera activa.

Desafortunadamente, el cáncer es una de las enfermedades más devastadoras de nuestros días. De acuerdo con la Organización Mundial de la Salud, el término “cáncer infantil” generalmente se utiliza para designar distintos tipos de cáncer que pueden aparecer en los niños antes de cumplir los 15 años. Las tasas mundiales de incidencia oscilan entre 50 y 200 por cada millón de niños en las distintas partes del planeta.

En México el cáncer es la segunda causa de muerte infantil, en la población de entre cinco y catorce años. De los cerca de 7 mil casos nuevos que se detectan al año, solo mil 500 niños reciben una atención adecuada y los otros 5 mil 500 no tienen seguridad social.

Ante la necesidad de que los niños que carecen de seguridad social y que fueron diagnosticados con cáncer, surgió en nuestro estado “Una Nueva Esperanza”, que es una organización sin fines de lucro en Puebla, que favorece las condiciones socioeconómicas de los niños y jóvenes de escasos recursos diagnosticados con este padecimiento.

No obstante, la labor de esta organización requieren de recursos económicos que ayuden a sufragar los gastos propios de la asociación, por lo que Una Nueva Esperanza, recibe donativos en especie, en efectivo, vía telefónica.

En ese sentido es que el nadador poblano Christian Ayala se ha sumado a esta loable labor desde hace muchos años, teniendo excelentes resultados y recaudando recursos que son buenas aportaciones a la labor de la organización pero que como en la mayoría de los casos, nunca serán suficientes ante la detección de más niños que requieren de la atención.

Como sociedad organizada es momento de apoyar. Y a las autoridades se les solicitan den todo su apoyo para difundir a través de todos los medios posibles esta importante labor, con el objetivo de más personas se interesen en patrocinar o bien donar recursos para este tipo de hazañas que lejos de pretender poner en alto el nombre de alguien, lo único que buscan es poder dar un poco de ayuda a quien más lo necesita.

Ver Video de mi discurso en la tribuna del Congreso del Estado.