Ciudades sustentables: una opción necesaria para el futuro

El desarrollo sustentable es la capacidad de una sociedad para seguir funcionando indefinidamente sin ser forzada a declinar por el agotamiento o sobrecarga de los recursos fundamentales de los cuales esta depende.

Los criterios que imperan cuando se piensa en una ciudad sustentable es que esta debería sostenerse a sí misma: que todos los recursos que la ciudad requiera sean los que la propia ciudad posee y todos los desechos se manejen dentro de la propia entidad, pero la mitad de la población vive en zonas urbanas, lo que vuelve necesario el abastecimiento responsable de viviendas, transportes y salud.

La rápida urbanización está alarmando a las políticas inteligentes, esto porque las ciudades ocupan únicamente 3 % del planeta, pero consumen 80 % de la energía y producen 75 % de las emisiones de carbono de acuerdo con las Naciones Unidas en los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS).

Para resolver esta situación la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) recomienda las siguientes estrategias para promover mejores ciudades:

  1. Vincular la planeación y el financiamiento de la vivienda y el transporte.
  2. Resolver el problema de la vivienda deshabitada.
  3. Eliminar las barreras al mercado de la vivienda para alquiler.
  4. Mejorar la capacidad institucional para la planeación y el desarrollo urbano.

Además, cabe destacar que la ciudad sustentable implica un cambio en los estilos de vida, en la actitud, en la manera en que utilizamos la ciudad y, en consecuencia, un efecto en la estructura de la ciudad.

Una “ciudad sustentable” es aquella donde existe una adecuada movilidad, ahorro de energía y de recursos hídricos, disminución de la contaminación auditiva y creación de espacios públicos agradables, donde existan áreas verdes con una gran funcionalidad, especialmente para la recreación.

Un elemento de gran importancia para una ciudad que busca ser sustentable es la implementación de arquitectura bioclimática, la cual consiste en el diseño de edificios teniendo en cuenta las condiciones climáticas y del entorno, aprovechando los recursos disponibles como el sol, la vegetación, la lluvia y la dirección del viento a fin de reducir el impacto ambiental de las construcciones.

No obstante, convertir una ciudad en sustentable es más complicado que la simple construcción e incorporación de tecnologías alternativas (como calentadores o paneles solares y edificios), pues para lograr que una ciudad sea sustentable debe ir acompañada de un proceso educativo.

Siguiendo esta línea, y en aras de disminuir su huella ecológica, mejorar la movilidad en la ciudad, reducir la contaminación y gestionar adecuadamente las redes hidráulicas y los sitios de confinamiento de los residuos, muchas ciudades del mundo cuentan con programas de sustentabilidad, los cuales consideran necesario equilibrar tres dimensiones: ambiental, económica y social.

Algunos ejemplos de ciudades con programas de sustentabilidad exitosos son Estocolmo, con el modelo de ecobarrio en Hammarby; Londres, con las viviendas en BedZED y con la construcción del Estadio Olímpico con materiales reciclados; Nantes, ciudad francesa con amplia red de tranvías y autobuses que funcionan con gas natural; Oslo, con su manejo de áreas verdes, aprovechamiento del metano en los residuos para la electricidad y el sistema de vehículos eléctricos; Vancouver, con el transporte compartido y la construcción neutra en carbono; es también ejemplar el caso de Tokio, donde el desperdicio de agua se ha reducido en 60 % en sus redes de distribución.

Si bien los ejemplos más representativos se encuentran en países desarrollados, hay muchas ciudades del país que tienen avances significativos. De acuerdo con el Índice de Sustentabilidad Urbana Monterrey y Guadalajara son las ciudades más sustentables de México. El top 3 se complementa con la Ciudad de México.

En conclusión, las ciudades sustentables son un área de oportunidad para avanzar hacia una mejor calidad de vida. Una ciudad no solo es una capa de concreto, sino un sitio en donde las personas tienen acceso a servicios y cuentan con áreas verdes y zonas de recreación, se trasladan de manera eficaz y son responsables con su consumo. Además, son sitios de desarrollo de tecnología que busca aprovechar al máximo los recursos disponibles y existe una planeación adecuada y un ordenamiento territorial acorde a la situación ambiental de la región. Así pues, las ciudades sustentables son una opción necesaria para el futuro.

Información del autor

Pablo Fernandez del Campo

Poblano, padre de familia, maratonista, abogado, contador público y maestro en políticas públicas.

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