Calles comlpetas

Ciudades amigables

Las ciudades deben construirse en torno al concepto de “calles completas” que consideren los diversos modos de movilidad y que puedan servir como eje para crear comunidades habitables y fomentar el uso mixto del suelo, tanto en términos de funciones (residencial, comercial, industrial, recreativo y dotacional) como en la composición social (barrios que integren a personas de distintos grupos sociales y de diferente nivel económico). Desarrollos de este tipo también permiten hacer un mejor uso de las infraestructuras de transporte existentes.

Así la expansión territorial de las ciudades desarrolla una estrecha relación con el acceso a bienes, servicios y derechos, así como con los costos y distancias a las áreas donde tienden a concentrarse; esto es, la movilidad urbana. Por ello en el diseño y ejecución de los espacios públicos para la movilidad se debe procurar que los mismos sean, seguros, accesibles y ecológicos.

En el rubro de seguridad en los espacios públicos, la misma se debe dar desde dos aspectos, primero que la infraestructura sea físicamente segura y segundo que el espacio por donde transitan los peatones sea conveniente en términos de sana convivencia social generando confianza al utilizarlos.

Dentro de la infraestructura urbana, encontramos los bolardos que son un poste de pequeña altura, fabricado en piedra o en metal, ya sea aluminio fundido, acero inoxidable o hierro, que se ancla al suelo para impedir el paso o el estacionamiento a los vehículos. Son parte del mobiliario urbano y se usa principalmente en hileras para evitar que vehículos se estacionen y ocupen el espacio público en las aceras, o para que no penetren en una zona peatonal.

La función principal del bolardo es evitar que los vehículos accedan o se estacionen en zonas donde lo tienen prohibido. Usualmente, se instalan para proteger zonas frecuentadas por peatones o ciclistas.

Las ventajas de los bolardos es que son; un método de bajo costo; de fácil instalación en casi cualquier superficie de la ciudad; protegen el espacio público; y favorece el tránsito a los peatones en general.

No obstante, las ventajas antes señaladas, también encontramos desventajas, tales como; provoca caídas y tropiezos; son un elemento extremadamente rígido, lo que aumenta la gravedad de caídas y tropiezos; invaden el espacio público; y su mantenimiento genera gastos.

En el tema de los bolardos instalados en nuestra Ciudad, he recibido una serie de peticiones para que se verifique la necesidad de los instalados en la guarnición de la ciclovía forjadores (ancha a la derecha), pues los peatones, automovilistas y ciclistas consideran que los mismos son un peligro o están de adorno.

En razón de todo lo anterior, con el objeto de facilitar la movilidad urbana en las ciudades de nuestra entidad federativa, esto es, se facilite el acceso a bienes, servicios y derechos, y procurar la seguridad y accesibilidad a los espacios públicos; se hace necesario hacer un exhorto al presidente del Honorable Ayuntamiento del Municipio de Puebla, y a todos los Ayuntamientos que tengan asentadas ciudades, para que los que en aquellas ciudades en las que tengan instalados bolardos, verifiquen; que los bolardos cumplan con el objetivo por el cual se instaló y en el caso no ser así los retiren; que antes de que instalen bolardos justifiquen la necesidad de los mismos, así como su costo beneficio; que los bolardos instalados no entorpezcan el paso y que en el caso de ser así los retiren; que los bolardos instalados no invadan el espacio público y en caso de ser así los retiren; y en general verifiquen que los mismos no impidan la movilidad urbana, priorizando al peatón.

Información del autor

Pablo Fernandez del Campo

Poblano, padre de familia, maratonista, abogado, contador público y maestro en políticas públicas.

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