Jiménez Merino a favor de la ética y transparencia

Este lunes Alberto Jiménez Merino firmó un manifiesto a favor del cumplimiento del Código de Ética Partidaria. Con esta firma, da el ejemplo y se pone al frente de un tema fundamental para los poblanos como es el de la ética y la transparencia. Para los que conocemos al candidato, su congruencia entre el decir y el hacer ha sido una práctica a lo largo de su vida pública, es decir es una persona congruente además de su experiencia, sensibilidad y capacidad profesional.

En este manifiesto él se obliga al cumplimiento del Código de Ética Partidaria del Partido Revolucionario Institucional, conforme a los siguientes principios éticos: legalidad, lealtad, honestidad, imparcialidad, transparencia, rendición de cuentas, congruencia y responsabilidad.

Este Código es el resultado de la XXII asamblea, que establece la conducta que debemos observar los militantes y de manera particular los candidatos y gobernantes emanados del partido.

Derivado de lo anterior,  Jiménez Merino se compromete a:

  • Hacer cumplir el Código de Ética Partidaria y la Declaración de Principios, el Programa de Acción y los Estatutos que rigen al Partido Revolucionario Institucional, en el desempeño de la candidatura, con un alto sentido de dedicación al servicio de los intereses del pueblo.
  • La estricta observancia de la ley, así como probidad en sus actos.
  • Tener siempre lealtad con México, con la República, y con los valores y reivindicaciones de los Poblanos.
  • Reconocer que la ética pública es fundamental para formar la conciencia en las y los priistas, fortalecer nuestras convicciones, mejorar la conducta individual y colectiva, así como capacitarnos para servir mejor a la sociedad.
  • Reconocer que la ética pública es un conjunto de principios y valores que nos obligan a observar una conducta honesta, íntegra y congruente con las instituciones democráticas del Estado mexicano y es aplicable a todas las personas vinculadas a las actividades públicas.
  • La obligación de presentar la Declaración patrimonial, declaración por posibles conflictos de intereses y la declaración fiscal correspondiente al último ejercicio que haya sido presentada ante el Servicio de Administración Tributaria y someterse a las pruebas de integridad y confianza necesarias.

Por todo ello, queda clara la posición contundente a favor de un tema sensible, actual y que demuestra el carácter, la esencia y el talante de este poblano que quiere ser Gobernador. Los valores y principios son fundamentales para ejercer un liderazgo efectivo y eficiente como el que hoy Puebla necesita para un Nuevo Comienzo.

Nueva etapa para el PRI

Este fin de semana, se cerró un ciclo y culminó un gobierno. Los priistas tuvimos un resultado adverso y doloroso que nos ha hecho reflexionar sobre nuestros errores y sobre las cosas que no pudimos lograr.

Los militantes del Partido Revolucionario Institucional reconocemos que aún quedan pendientes por atender, tanto externa como internamente; y ahora, como nuevo contrapeso, seguiremos trabajando para recuperar la confianza de la gente y construir un mejor país.

Sabemos que en algunos todavía hay tristeza, e incluso enojo, pero si algo sabemos hacer los priistas es reinventarnos para poder seguir sirviendo a la gente. El desafío es pasar de las palabras a las acciones. Debemos retomar el camino y hacer las cosas de la forma en que las sabemos hacer: renovándonos para volver a ocupar nuestro lugar, retomando nuestro papel como la voz de la certidumbre y la experiencia.

Juntos construiremos el PRI del siglo XXI, un partido que sepa mantener las alianzas con nuestra gente y que, al mismo tiempo, sepa construir nuevos puentes con la ciudadanía. Es momento de convocar y contribuir con trabajo y esfuerzo en el fortalecimiento del partido que es de mayor historia y mérito en la construcción de México.

Retomando las palabras de Claudia Ruiz Massieu, presidenta del Comité Ejecutivo Nacional (CEN) del PRI, esto será crucial, seremos un contrapeso efectivo: propondremos alternativas que beneficien al país y no dejaremos de señalar con firmeza los errores, las ocurrencias y los excesos de los oficialismos.

Pero para que ello sea eficiente y eficaz, como lo he venido diciendo, necesitamos reencontrarnos primero con la militancia y luego con la gente. No empezaremos de cero, contamos con la fuerza de nuestros gobernadores, de nuestros legisladores y de nuestros gobiernos locales, a quienes les corresponderá hablar con resultados.

Es cierto que queremos que nuestro partido vuelva a ser el partido mayoritario de México; sin embargo, necesitamos cambiar lo que no nos gusta y hacer que permanezca lo que nos llena de orgullo. Nadie sobra en este esfuerzo, todos tenemos una gran tarea por delante.

En esta etapa de transformación, la militancia estará en el centro para que la voz suene fuerte y clara en las decisiones importantes de nuestro país. Si queremos un país con mayores oportunidades y con menos desigualdades, hagamos un partido más abierto, más cercano y más democrático.

Nuestro partido aún tiene mucho por aportar en beneficio de todos los mexicanos. Sin duda, habrá momentos difíciles, pero serán más las oportunidades para cambiar, para mejorar.

La ruta ya está trazada, ahora toca recorrerla. El PRI es un partido que siempre ha estado a la altura del México de todos y en este momento histórico, los priistas lo volveremos a demostrar.