Severa amenaza en el Zapotecas

El cerro Zapotecas es uno de los pocos pulmones que quedan en la zona metropolitana de Puebla. Ubicado en el centro oeste del Valle Puebla-Tlaxcala y flanqueado por varias comunidades de San Pedro Cholula, este hermoso cerro se puede divisar desde cualquier punto de esta zona. En sus más de 500 hectáreas hay una gran vegetación, árboles y siembras de todo tipo entre las que destacan tejocotes, capulines y de manera abundante nopal. Además de ser una reserva ecológica, es utilizado para practicar senderismo, ciclismo y paseos al aire libre.

La propiedad de la tierra es privada, en la que una cantidad importante de los dueños son pequeños propietarios. Sin embargo, a pesar de ser decretado por el Gobierno del Estado como Reserva Naturalmente Protegida se empieza a observar una creciente construcción de vivienda, deforestación y proliferación de incendios que se vienen dando desde hace varios años. Esto pone en peligro este ecosistema, que de no tomarse las medidas necesarias por parte de las autoridades, corre el riesgo de desaparecer para convertirse en una zona urbana.

Defender esta Zona Naturalmente Protegida es una responsabilidad prioritaria del Gobierno del Estado y del Ayuntamiento de San Pedro Cholula, pues la preservación del medio ambiente es de utilidad pública, pero también nos corresponde como ciudadanos vigilar y exigir que las autoridades hagan su parte, pues de no hacerlo los perjuicios y las consecuencias son para todos por igual. Independientemente de si conocemos o no el Zapotecas, de si andamos o no en bicicleta, de si caminamos o no al aire libre, de si hacemos o no ejercicio, todos somos beneficiarios de las medidas oportunas que se lleven a cabo o de las consecuencias fatales si hay omisión al respecto.

Este importante pulmón fue protegido por Decreto del Ejecutivo publicado el 8 de abril de 1994 en el Periódico Oficial del Estado de Puebla, en el cual se emitió la Declaratoria de Reservas, Destinos y Usos de Predios y Áreas Territoriales del Programa Regional de Ordenamiento Territorial de la Zona Centro – Poniente del Estado de Puebla; en cual declara como área naturalmente protegida con carácter estatal al cerro Zapotecas.

De acuerdo con la legislación ambiental estatal vigente, las Áreas Naturalmente Protegidas son las zonas naturales dentro del territorio de jurisdicción del Estado en donde los ambientes requieren ser conservados, preservados, restaurados o aprovechados en forma sustentable debido a su importancia biótica o abiótica.

En teoría el establecimiento de áreas naturales en la Entidad y los municipios que la integran, tendría por objeto entre otros, preservar los ambientes naturales de ciertas regiones de la Entidad, que presenten características ecológicas originales, únicas o excepcionales y de ecosistemas frágiles, para asegurar el equilibrio y la continuidad de sus procesos evolutivos, así como promover el aprovechamiento sustentable de los ecosistemas y sus elementos.

Por ello se debe atenderse principalmente a lo que determina la Ley para la Protección del Ambiente Natural y el Desarrollo Sustentable del Estado de Puebla, la cual establece que en las zonas de las áreas naturales protegidas de competencia estatal y municipal no se permitirá, entre otros; cualquier clase de cauce, vaso o acuífero, profundo o superficial; efectuar actividades distintas a la declaratoria respectiva; modificar las condiciones topográficas, ecológicas y de paisaje sin autorización. En ese sentido la autoridad municipal debe proteger, administrar y vigilar y no puede ni debe otorgar licencia de construcción alguna, y en su caso, clausurar y ordenar la demolición de las construcciones que se han construido fuera de la ley. Debiendo prever que la Secretaría del Medio Ambiente del Gobierno del Estado es competente, entre otros aspectos, para el establecimiento, regulación, administración y vigilancia de áreas naturales protegidas de competencia estatal, donde debe dar participación a los Gobiernos Municipales competentes.

Haciendo énfasis en que la propia ley establece que en la administración y manejo de las áreas naturales protegidas, la Secretaría y las Autoridades Municipales correspondientes, bajo el régimen de concurrencia, promoverán la participación de sus habitantes, propietarios o poseedores, y demás organizaciones sociales, públicas y privadas, con el objeto de proporcionar el desarrollo integral de la comunidad y asegurar la protección y preservación de los ecosistemas y su biodiversidad.

Por todo esto, el llamado a las autoridades, a los propietarios, a los usuarios del Zapotecas, pero sobre todo a la sociedad en su conjunto, pues todos somos beneficiarios del cuidado y atención que se le de a los pocos pulmones ecológicos que le quedan a nuestra mancha urbana.

Participación ciudadana en el desarrollo urbano

El artículo 73 fracción XXIX-G de la Constitución General determina la concurrencia de la federación, las entidades federativas, los municipios y las demarcaciones territoriales para la planeación, ordenación y regulación de los asentamientos humanos en el territorio nacional.

señala en el artículo 3 fracción XXVI que el ordenamiento territorial de los asentamientos humanos es una política pública que tiene como objeto la ocupación y utilización racional del territorio como base espacial de las estrategias de desarrollo socioeconómico y la preservación ambiental.

A su vez, señala que se entiende por desarrollo urbano el proceso de planeación y regulación de la fundación, conservación, mejoramiento y crecimiento de los centros de población, esto en el mismo artículo, pero en la fracción XIII.

También, la fracción XIV, del mismo artículo 3, refiere que por desarrollo metropolitano se entiende el proceso de planeación, regulación, gestión, financiamiento y ejecución de acciones, obras y servicios en zonas metropolitanas que, por su población, extensión y complejidad, deberán participar en forma coordinada con los tres órdenes de gobierno, de acuerdo a sus atribuciones.

El artículo 19, del mismo ordenamiento, señala que para asegurar la consulta, opinión y deliberación de las políticas de ordenamiento territorial y planeación del desarrollo urbano y desarrollo metropolitano conforme al sistema de planeación democrática del desarrollo nacional previsto en el artículo 26 de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, las entidades federativas y los municipios, en el ámbito de sus respectivas competencias, conformarán los consejos estatales de ordenamiento territorial y desarrollo urbano, las comisiones metropolitanas y de conurbaciones, y los consejos municipales de desarrollo urbano y vivienda, de ser necesarios.

En el último párrafo de dicho dispositivo se desprende que corresponderá a los poderes ejecutivos de las entidades federativas, los municipios y las demarcaciones territoriales la creación y apoyo en la operación de tales consejos, en sus respectivos ámbitos territoriales.

Se hace necesario recalcar que el artículo sexto transitorio de la Ley General de Asentamientos Humanos, Ordenamiento Territorial y Desarrollo Urbano, publicada en el Diario Oficial de la Federación el 28 de noviembre de 2016, obliga a los gobiernos locales y municipales a convocar en un plazo de seis meses a la instalación de los Consejos Locales y Municipales de Ordenamiento Territorial, Desarrollo Urbano y Metropolitano.

En otro orden de ideas, debemos poner énfasis en que la nueva realidad metropolitana en la que vive más de la mitad de los mexicanos requiere una nueva actitud frente a la responsabilidad conjunta que implica su planeación y coordinación. Por ello, resulta necesario establecer los espacios efectivos para la participación ciudadana en el desarrollo de sus ciudades y asentamientos, como una herramienta y oportunidad para fomentar la cohesión social y la consolidación democrática.

En razón de lo anterior y en cumplimiento del artículo sexto transitorio del decreto que expide la Ley General de Asentamientos Humanos, Ordenamiento Territorial y Desarrollo Urbano y con el objeto de hacer espacios efectivos de participación ciudadana en el desarrollo de ciudades que aseguren la consulta, opinión y deliberación de las políticas de ordenamiento territorial y planeación del desarrollo urbano y desarrollo metropolitano, se hace necesario exhortar a los ayuntamientos urbanos del estado a que creen Consejos de Participación Ciudadana de Ordenamiento Territorial, Desarrollo Urbano y Desarrollo Metropolitano.