Protección a personas adultas mayores del estado de Puebla

De acuerdo con los datos arrojados por la Organización Mundial de la Salud, entre 2000 y 2050 la población de las personas de la tercera edad se duplicará, es decir, este grupo pasará de 605 millones a 2 mil millones en el transcurso de medio siglo.

La Organización también señala que muchas personas de edad avanzada están en riesgo de ser maltratadas, pues en los países desarrollados entre un 4% y un 6% de las personas mayores han sufrido alguna forma de maltrato en casa.

En los centros asistenciales para las personas maduras se cometen actos abusivos, como amarrar de las manos a los pacientes y negarles una buena asistencia. El maltrato de los ancianos puede ocasionar daños físicos graves y consecuencias psíquicas de larga duración.

Muchos ancianos de edad muy avanzada pierden la capacidad de vivir independientemente porque padecen limitaciones de la movilidad, fragilidad u otros problemas físicos o mentales. Muchos necesitan alguna forma de asistencia a largo plazo, que puede consistir en cuidados domiciliarios o comunitarios y ayuda para la vida cotidiana en asilos o en hospitales.

Ahora bien, de acuerdo con los resultados de la encuesta realizada por el Inegi, en Puebla hay 115 mil 435 habitantes con 65 años o más, lo que representa el 7.3% de la población del municipio. La encuesta también revela que en el estado de Puebla hay una población de 6 millones 168 mil 883 habitantes.

Uno de los problemas que enfrentan los estados al incrementarse el número de personas mayores es el aumento de marginación y discriminación de los que esta población es víctima.

La marginación y discriminación a los ancianos ha comenzado a ganar visibilidad ya que es un problema social que afecta los derechos humanos de millones de personas mayores y merece la atención de la comunidad internacional.

Para evitar que los adultos mayores sean marginados o discriminados socialmente y se tenga por objeto anular o menoscabar sus derechos y libertades es sumamente necesario reformar la Ley de Protección a los Adultos Mayores del Estado de Puebla.

Esto para incluir la prohibición de marginar o discriminar a los adultos mayores tanto en los espacios públicos como en los espacios privados, atendiendo a que todos, sin distinción de sexo, raza o edad, tienen derecho a gozar de la ciudad y, por ende, de los espacios públicos.

Por lo anterior, presento ante el Congreso del estado de Puebla la iniciativa que adiciona el artículo 5 bis a la Ley de Protección a las Personas Adultas Mayores del Estado de Puebla, la cual dicta que ninguna persona adulta mayor podrá ser marginada o discriminada en ningún espacio público o privado por razón de su origen étnico o nacional, género, edad, discapacidades, condiciones de salud, religión, opiniones, preferencias sexuales, estado civil o cualquier otra que atente contra la dignidad humana.

Alarmas sísmicas obligatorias en puntos estratégicos

El término desastre natural se aplica para hacer referencia a aquellos eventos donde intervienen fenómenos naturales, como pueden ser los huracanes o sismos; sin embargo, el concepto pasa por una construcción social, la cual enuncia las amenazas y riesgos que tienen dichos fenómenos para el ser humano, presentándose ante una situación de incapacidad para hacerles frente. De este modo, lo único natural que existe en los llamados desastres naturales es propiamente el fenómeno a partir del cual los desastres se manifiestan por las desigualdades sociales y el desarrollo de los asentamientos humanos donde se presentan.

Dicho de otro modo, son las implicaciones que tienen para el ser humano los procesos naturales, ya que estos son inevitables; sin embargo, es la propia persona quien construye las amenazas y puede prevenir mayores tragedias durante estos procesos de la naturaleza.

En los desastres naturales, un aspecto fundamental es la prevención, el cual se entiende como la preparación y disposición que se hace anticipadamente para evitar un riesgo o ejecutar algo. Se refiere al conjunto de actividades técnicas y sociales, íntimamente relacionado con generar agentes que permitan disminuir los riesgos ante un escenario amenazante.

Reducir los riesgos implica no solo una responsabilidad de las autoridades, sino un ejercicio colectivo de todas las comunidades que reconocen sus vulnerabilidades y toman medidas para disminuir el impacto que un evento natural puede ocasionarles. Por tal razón, la cultura de la prevención lleva un camino paralelo: contar con las herramientas necesarias, y conocimiento social para saber qué acciones realizar frente a un acontecimiento natural y así disminuir daños.

En México, las acciones de protección civil iniciaron su consolidación inmediatamente después del sismo del 19 de septiembre de 1985, antes de este evento no se distinguen estudios significativos sobre riesgos, el terremoto de 8.1 grados ha sido el desastre más documentado y abrió la ventana para una serie de investigaciones relacionadas a los desastres naturales.

A partir de eso, México se ha visto devastado por grandes terremotos que han tenido consecuencias incalculables y que deberían ser tomadas en cuenta para el desarrollo de mecanismos de prevención, eficientes y eficaces para la mitigación de daños.

Como parte de la prevención de los desastres naturales, se han instrumentado una serie de acciones, de entre las cuales encontramos la instalación de alarmas sísmicas en diversos puntos estratégicos, como edificio públicos.

Lo cual es un gran avance en materia de prevención, n obstante no todas las personas se encuentran en todo momento en edificios públicos para poder percibir las alarmas sísmicas, además las mismas son instaladas en el caso de que las administraciones públicas lo determinan y mediante algún programa.

Por ello se considera necesario que las alarmas sísmicas sean obligatorias, en diversos puntos estratégicos de nuestra entidad, las cuales deberán ser instaladas por las autoridades locales o municipales, autoridades que tienen atribuciones en materia de protección civil.

En ese sentido esta semana presentare ante el Congreso del Estado una Iniciativa de reforma la ley del sistema estatal de protección civil, para que se establezca como obligación de la administración pública tanto estatal como municipal, la instalación de sistemas de alarma audible y visible, en puntos de la ciudad, geográficamente estratégicos y de afluencia masiva, con el fin de prevenir a la población en caso de un sismo.

Noviembre, mes de la lucha contra el cáncer de próstata

La Organización Mundial de la Salud (OMS) al elaborar su diagnóstico sobre la situación sanitaria internacional 2012 a 2030 determinó que se prevé que el número de nuevos casos aumente en aproximadamente 70 por ciento en los próximos 20 años; que en el 2012, los cánceres diagnosticados con más frecuencia para los hombres fueron los de pulmón, próstata, colon y recto, estómago e hígado; que para las mujeres fueron los de mama, colon y recto, pulmón, cuello uterino y estómago; y aproximadamente 30 por ciento de las muertes por cáncer se derivan de cinco factores de riesgo conductuales y dietéticos: índice de masa corporal elevado, ingesta reducida de frutas y verduras, falta de actividad física, consumo de tabaco y consumo de alcohol.

En cuanto al cáncer de próstata, la Unión Internacional contra el Cáncer establece que este padecimiento representa la primera causa de muerte entre los hombres, siendo el rango de edad de quienes lo padecen de 9.3 por ciento entre 70 y 74 años; mientras que 19.7 por ciento corresponde a personas mayores a 80 años y, el 71 por ciento restante uno de cada diez hombres de entre 40 y 70 años de edad.

En México, el cáncer de próstata es reconocido como el tumor maligno más frecuente en varones mayores de 50 años y representa la primera causa de muerte con una tasa de mortalidad de 13 por cada 100 mil habitantes, de acuerdo con el Instituto Nacional de Cancerología. En el caso de nuestra entidad federativa es de señalar que Puebla ocupa el sexto lugar a nivel nacional en muertes derivadas de cáncer de mama y de próstata, de acuerdo a cifras del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) en Puebla se registraron durante el 2012 un total de 3 mil 278 decesos por esta enfermedad, y que al menos mil 518 de estos casos fueron en hombres, donde destaca el cáncer de próstata con 261 casos, y el de estómago 149; mientras que en el caso de las mujeres, de los mil 760 decesos que se dieron, los cuadros más recurrentes fueron cáncer de mama con 208, y cérvico-uterino con 200. En nuestra entidad federativa el cáncer de próstata es la segunda causa de muerte en el género masculino, tan sólo después del cáncer de pulmón.

Ahora bien, es de destacar que el cáncer se puede eliminar si se hace una detección a tiempo; por ejemplo, el cáncer de mama, en primer lugar, la autoexploración que deben hacerse todas las mujeres a partir de los 20 años; sin en cambio el varón jamás se hace un antígeno prostático para detectar cáncer de próstata.

De ahí la importancia de la prevención e información para su detección en etapas más tempranas, en donde el cáncer se limita a la próstata y no suele ser mortal, pero al diseminarse a otras partes del cuerpo sí puede causar la muerte.

Por ello, esta semana, en el marco del mes de la lucha contra el cáncer, someteré a consideración del Congreso del Estado una iniciativa para adicionar la fracción IX al artículo 6 de la Ley Estatal de Salud y determinar que el derecho a la protección de la Salud, tenga, entre otras finalidades la de “establecer y promover acciones encaminadas a la prevención, tratamiento y atención del cáncer próstata y testicular.”

Los invito a consultar esta Infografia del Cáncer de Próstata para ilustrar mejor el tema.