Impacto ambiental por el uso de plásticos

Los desechos plásticos como bolsas, popotes, vasos, platos y muchos materiales plastificados han afectado permanentemente la conservación de ríos y la lamentable pérdida de algunas especies marinas por su gran contaminación.

La producción de plástico ha superado la de cualquier otro material y la mayoría de los productos que se hacen están diseñados para ser descartados después de un solo uso.

Las bolsas de plástico y los contenedores de espuma hechos de poliestireno pueden tomar hasta miles de años en descomponerse y contaminan suelo y agua. Además, con el paso del tiempo los plásticos se dividen en fragmentos más pequeños llamados micro plásticos que al ser consumidos por animales marinos pueden entrar en la cadena alimentaria humana.

En varios países se están empezando a tomar medidas para terminar con esta afectación del medio ambiente, como Chile en donde acaban de anunciar una ley que prohíbe el uso de bolsas plásticas. Perú ahora está en proceso de negocia y determinar con las industrias para la preparación de una ley nacional.

Panamá también se unió a las demandas para proteger el medio ambiente, en donde se prohibieron las bolsas de polietileno y los comercios minoristas y supermercados tienen hasta la mitad de 2019 para adaptarse a la regulación.

Asimismo, Ecuador, Costa Rica, Belice, Bahamas y Bermuda han lanzado medidas y redactando leyes con el mismo propósito.

De acuerdo con ONU-NOTICIAS, si no se toman medidas, para el 2050 existirán cerca de 12,000 millones de toneladas de desechos plásticos repartidos en vertederos y en el océano.

En mérito de todo lo anterior, para evitar más contaminación en mares y ríos a causa de los desechos plásticos, presento la iniciativa en modificación de la Ley para la Protección del Ambiente Natural y El Desarrollo sustentable del Estado de Puebla, para promover políticas públicas que favorezcan la producción sustentable de las bolsas de plástico.

Es necesario establecer Criterios y Normas de Producción Sustentable que describan los criterios y buenas prácticas de producción sustentable que los fabricantes de bolsas pueden implementar procesos, para minimizar el impacto ambiental en su fabricación.

La propuesta que propongo es muy concreta, por un lado, se le da un nuevo sentido y alcance a la restricción de las bolsas de plástico que se entregan a supermercados, tiendas de autoservicios y demás unidades comerciales que representen un riesgo para el medio ambiente, tales como aquellas elaboradas a base de polietileno de baja y alta densidad, polietileno lineal, polipropileno, polímero de plástico.

Cuidado del medio ambiente: disminución de la contaminación

Para entrar en el tema del reciclaje y disminución de residuos es necesario conocer las leyes que establecen los objetivos de este proceso.

La Ley General para la Prevención y Gestión Integral de los Residuos señala en su artículo 6 que la Federación, las entidades federativas y los municipios, ejercerán sus atribuciones en materia de prevención de la generación, aprovechamiento, gestión integral de los residuos, de prevención de la contaminación de sitios y su remediación.

En tanto, la Ley General de Cambio Climático señala en su artículo 2 fracción I que uno de los objetivos de la ley es establecer la concurrencia de facultades de la federación, las entidades federativas y los municipios en la elaboración y aplicación de políticas públicas para la adaptación al cambio climático y la mitigación de emisiones de gases y compuestos de efecto invernadero.

Al respecto, cabe señalar que cada año se generan entre 7,000 y 10,000 millones de toneladas de residuos urbanos en todo el planeta y alrededor de 3,000 millones de personas carecen de acceso a instalaciones controladas de gestión de residuos.

Según datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi), en la actualización más reciente de sus estudios “Asentamientos y Actividades Humanas”, en Puebla se generan 1,776 toneladas de residuos sólidos urbanos o desechos generados en las viviendas, parques, jardines y edificios públicos.

Anteriormente el concepto “basura” designaba a todo aquel material considerado desecho, que se necesitaba eliminar o poner lo más lejos posible de nuestro hogar.

Sin embargo, poco a poco este ha sido sustituido por el de “residuo”, que designa a aquel material o producto que se desecha y puede ser susceptible de ser valorizado o requiere sujetarse a un tratamiento o a una disposición final.

Es necesario que los municipios, en el ámbito de sus competencias, realicen programas que tengan por objeto establecer los criterios bajo los cuales se deberá realizar el proceso para promover su reducción y facilitar su reutilización. Con lo cual se pretende hacer más fácil la tarea de reciclaje, disminuir la cantidad y el volumen de la basura que llega diariamente a los rellenos sanitarios.

Por lo anterior, para el cuidado del medio ambiente y el control de los desechos de estos residuos para disminuir la contaminación pongo a consideración el siguiente punto de acuerdo, en el cual se invita respetuosamente a los ayuntamientos del estado para que realicen todas y cada una de las acciones encaminadas a la formulación de programas que contengan los criterios y especificaciones técnicas bajo las cuales se deberá realizar la separación, clasificación, recolección selectiva y almacenamiento, aprovechamiento y valorización de los residuos generados en su jurisdicción territorial.

Programas que contengan la forma en que deben ser separados y clasificados, desde la fuente generadora, debiendo promover la reducción y facilitando su reutilización, acopio, recolección selectiva y valorización para reincorporarlos en un proceso productivo.

Todo lo anterior en el marco de la participación ciudadana, donde haya un eje que impulse entre sus habitantes la cultura de separación de residuos.